Cuidado de la voz para docentes

Por:   Patricia Porras

Fonoaudióloga

 

ATENCIÓN DOCENTES: INFORMACIÓN VITAL.

Si eres docente y estás leyendo esta información, lo primero que debes hacer es preguntarte: ¿cuál fue la herramienta más indispensable para dar tus clases hoy?

 

Si tu respuesta fue LA VOZ, me gustaría llevarte a cuestionar lo siguiente: ¿al final del día sientas fatiga al hablar? ¿Te duele la garganta? ¿Te da mucha sed? ¿Tu voz es diferente en época de vacaciones?  Si respondiste si al menos a dos preguntas entonces DEBES LEER LO SIGUIENTE:

 

 

Disfonía en docentes: un riesgo silencioso.

Las disfonías pueden ser funcionales u orgánicas. Las funcionales están causadas por un abuso vocal (sobreesfuerzo), por una mala técnica vocal, o por ambas causas, en tanto que las orgánicas corresponden a la alteración de la voz producida por una lesión anatómica en los órganos de la fonación, como las laringitis.

 

Agentes de Riesgo

 

Algunos de los agentes más comunes para generar disfonía son: 

 

Reflujogastroesofágico

El reflujogastroesofágico es considerado uno de los principales factores de riesgos causante de disfonía en los profesores. El reflujogastroesofágico corresponde al movimiento retrógrado del contenido gástrico hacia la laringe y faringe, el cual irrita y contrae la musculatura laríngea.

 

Consumo de cigarrillo

Otro factor importante corresponde al consumo de cigarrillo. El cigarrillo irrita la mucosa que recubre las cuerdas vocales, lo cual predispone al desarrollo de disfonías y/o patologías vocales, tales como el edema de Reinke y el cáncer de laringe.

 

Uso de la voz por un periodo de tiempo prolongado 

El trabajo en sí del docente implica el uso permanente de la voz, por lo que desde ya se predispone al desarrollo de una disfonía. El uso de la voz por un periodo de tiempo superior a 5 horas, sin la técnica vocal ni condiciones adecuadas; fatigan la musculatura laríngea y tensan la voz, lo que conlleva a desarrollar un cuadro de disfonía. 

Estrés laboral 

Dadas las condiciones laborales de los profesores, muchos de ellos deben trabajar dobles o triples jornadas, abordar cursos con un número elevado de alumnos, y/o enfrentarse a situaciones estresantes dentro del establecimiento. Estas conductas disminuyen la calidad de vida y merman las condiciones de salud necesarias para la óptima utilización de la voz. 

 

Características de la sala de clases

Muchos son los docentes que deben trabajar en ambientes y espacios poco adecuados. Se consideran factores de riesgo: la presencia de ruido, dado a que incita al docente a elevar el volumen de voz y/o a gritar; la presencia de polvo, ya que irrita y reseca la mucosa laríngea; una mala acústica de la sala de clases, el exceso o falta de calefacción y/o una mala ventilación. Todas estas situaciones predisponen el desarrollo de disfonías. 

 

Nivel escolar 

El mayor riesgo de desarrollar una disfonía lo presentan los profesores de enseñanza básica. Le siguen los docentes de enseñanza media y finalmente los docentes de pre-escolares. 

 

Mal uso de la voz

Este aspecto alude al uso y manejo personal que tiene el docente con su voz, que muchas veces es inadecuada, como por ejemplo el gritar en exceso, el hablar mientras mantiene una postura corporal inadecuada, el elevar excesivamente el tono de voz, el tensar los hombros y cuello al hablar, etc. Todas estas conductas de mal uso vocal, predispone el desarrollo de una disfonía. 

 

Uso de la voz en otras actividades

El usar la voz en actividades artísticas (como cantar por ejemplo) una vez terminada la jornada laboral, predispone una disfonía por abuso vocal.

 

 

Prevención 

Por todo lo anteriormente descrito, es de suma importancia prevenir y saber cómo utilizar la voz en el ejercicio de la docencia. 

 

A continuación te detallamos una serie de ejercicios y factores preventivos que te permitirán disminuir la probabilidad de desarrollar un cuadro de disfonía. 

 

Evita gritar 

Gritar irrita, tensa y fatiga las cuerdas vocales. En vez de gritar acércate a quien quieres dirigirte o espera a que baje el ruido de los alumnos antes de hablar. Utiliza estrategias que te permitan captar la atención de ellos sin la necesidad de gritar, como por ejemplo aplaudir.

 

Realiza pausas de descanso vocal

Utiliza los recreos para descansar tu voz. En esos periodos evita hablar. 

 

Mantente hidratado

Bebe al menos 1 litro y medio de agua al día. El agua hidrata y aclara la voz. Desarrolla el hábito de beber un sorbo de agua cada 20 - 30 minutos de clases. 

 

Evita los cambios bruscos de temperatura

Los cambios de temperatura tensan e irritan las cuerdas vocales. Antes de salir de la sala de clases protégete con una bufanda o pañoleta, así evitarás disfonías, resfriados y dolor de oídos. 

 

Evita los alimentos muy condimentados y reduce el consumo de café

Los alimentos muy condimentados y el café irritan la mucosa laríngea y favorecen el reflujogastroesofágico. Evítalos. 

 

Disminuye el consumo de cigarrillo

Como se describía anteriormente, el consumo de cigarrillo es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de una disfonía y también lo es para el cáncer de laringe. Reduce su consumo o elimínalo totalmente.

 

Evita hacer uso excesivo de la voz cuando ejercitas (Profesores de E. Física)

Cuando se realiza actividad física, la respiración se acopla a las necesidades de oxigenación del organismo y no al de la fonación. Evita hablar durante la realización del ejercicios, en especial si este incluye el uso de fuerza. 

 

Vocaliza antes de trabajar

La voz, como cualquier actividad muscular, requiere de un calentamiento previo antes de ser usada. Antes de usar tu voz e iniciar tus clases; tómate un par de minutos y realiza los ejercicios que te detallamos a continuación. 

 

Ejercicios de relajación

Antes de usar tu voz de forma profesional  se sugiere realizar ejercicios de estiramiento y relajación corporal. Si existe tensión, en especial a nivel cervical, existirá también tensión a nivel de la laringe y cuerdas vocales, lo que se traducirá en una voz tensa y poco sana. 

 

Realiza ejercicios de relajación y estiramientos tales como: 

 

- Extensión, flexión, inclinación y rotación del tren superior.

 

- Movimientos cervicales, tales como llevar la cabeza hacia al frente,

atrás, a los lados y movimientos circulares

 

- Realizar movimientos circulares con los hombros.

 

Procura realizar estos ejercicios con cuidado. Recuerda que el objetivo es evitar la tensión muscular, no favorecerla.

 

Ejercicios de resonancia y emisión vocal

Uno de los principales objetivos del calentamiento vocal es “despertar” nuestros resonadores. Los resonadores corresponden a todas aquellas estructuras que nos permiten enriquecer y acrecentar (en volumen) nuestra voz al hablar (laringe, faringe, boca, fosas nasales, etc.). 

 

Realiza ejercicios tales como: 

 

- Masaje facial: con tus manos realiza pequeños movimientos circulares sobre tu cara sin emisión de voz. Luego repite el masaje mientras sonorizas una <m> prolongada (mmmmmm). 

 

- Masaje lingual: con la punta de la lengua realiza pequeños masajes circulares sobre las arrugas palatinas ubicadas detrás de los dientes superiores (alveólos palatinos), primero sin emisión de sonido y luego con la sonorización de una <n> prolongada (nnnnnnn). 

 

- Vibración labial: toma aire y comienza a vibrar los labios.

 

- Vibración lingual: toma aire y emite una <rr> prolongada (rrrrrrrrr). 

 

- Masticación: realiza movimientos bucales simulando la masticación. Primero realízalo sin sonido y luego emitiendo una <m> prolongada simultaneamente al movimiento de masticación. Este ejercicio permite disminuir la tensión a nivel laríngeo, relaja la musculatura facial y favorece la resonancia anterior. 

 

- Sonidos nasales: toma aire y emite un <m> prolongada. Luego una <n> prolongada. 

 

- Sonidos nasales + vocales: toma aire y emite una <m> medianamente prolongada y agrégale una vocal en la misma emisión (mmmaaa; mmmeee, mmmiii, mmmooo, mmmuuu). Repite el ejercicio con la <n>.

 

Oclusión manual: toma aire y emite una <a> prolongada a la vez que te tapas la boca con la mano, impidiendo que salga el sonido (sin inflar las mejillas). Repetir con cada vocal. Esto te permite disminuir la tensión a nivel de las cuerdas vocales y favorecer la resonancia y proyección vocal. 

 

Recibe entrenamiento vocal

Esta es la mejor forma de prevenir disfonías. Prepara y educa tu voz. Si tu no cuidas tu voz, nadie lo hará por ti. 

 

 

Recuerda que el Fonoaudiólogo es el profesional por excelencia para la educación y tratamiento de la voz

Ante cualquier duda y/o consulta dirígete a un profesional Fonoaudiólogo

 

 

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